jueves, 7 de marzo de 2019

Argumentos técnicos de Salvemos La Mundial y de Hotel Moneo en Málaga

Estos son los argumentos técnicos a favor del #HotelMoneo en Málaga y en contra #SalvemosLaMundial presentados por la Administración (Gerencia de Urbanismo y Consejería de Cultura). Y a continuación los contra argumentos expuestos por la plataforma de defensa del Patrimonio Histórico Malagueño.


La Mundial Vs Hotel Moneo en Málaga

Los argumentos detalladas por la Administración para motivar la modificación de planeamiento urbanístico en el sector Hoyo de Esparteros de Málaga, y su ulterior aprobación, son:



1.     PROBLEMÁTICA:
1.1.   La ordenación es inadecuada.
2.     CAUSAS:
2.1.   La conformación volumétrica previa transmite una imagen con cierta carencia de orden y provoca una visualización inadecuada.
2.2.   Se observa una fachada urbana inacabada, lo que provoca una visualización inadecuada.
2.3.   La conformación morfológica de la trama urbana está incompleta y deriva de los cambios de dinámica viaria y de la existencia de espacios vacantes de edificación (solares).
2.4.   Quedan piezas del tejido urbano pendientes de recomposición.
2.5.   Hay edificaciones en situación de “fuera de Ordenanza” que no responden a la ciudad tradicional.
3.     OBJETIVOS:
3.1.   Lograr una ordenación adecuada.
3.2.   Lograr una visualización adecuada.
4.     MEDIOS:
4.1.   Reordenar la trama urbana.
4.2.   Recuperar la continuidad de la fachada urbana (completar la trama urbana y regularizar cornisas).
5.     ACCIONES:
5.1.   Recomponer el tejido urbano.
5.2.   Completar la conformación morfológica de la trama urbana.
5.3.   Mejorar la conexión viaria.
5.4.   Ampliar el espacio peatonal.
5.5.   Construir en los solares tres nuevos edificios con usos hotelero, comercial y de oficinas.
6.     CONDICIONANTES
6.1.   Conjunto Histórico-Artístico declarado Bien de Interés Cultural, que reduce las posibilidades de reordenación.
6.2.   Normativa PEPRI-Centro con límites de edificabilidad que imposibilita la viabilidad del uso hotelero propuesto.
6.3.   Catálogo de Protecciones en el que está incluido el edificio de calle Hoyo de Esparteros 1.
7.     REQUERIMIENTOS:
7.1.   Modificar el trazado viario.
7.2.   Incrementar el techo edificable.
7.3.   Elevar la altura máxima permitida para las nuevas edificaciones.
7.4.   Demoler el edificio de calle Hoyo de Esparteros 1.
8.     JUSTIFICACIONES:
8.1.   Reelaborando espacios se podría propiciar la recuperación de la continuidad de la fachada urbana inacabada.
8.2.   La asignación de alturas propuesta desde el planeamiento vigente se encuentra alejada de la realidad volumétrica existente, de modo que la tarea de conseguir alcanzar una regularidad de cornisas, se presenta como una labor prácticamente inalcanzable por los medios habitualmente empleados en el desarrollo de la regeneración urbana no traumática.
8.3.   El Pasillo de Atocha ha perdido el valor patrimonial y cualitativo que pudo tener en algún momento porque en el entorno existen edificaciones que no responden a la ciudad tradicional.
8.4.   El pasillo de Atocha ha perdido protagonismo como eje de tráfico, en favor del vecino eje del pasillo de Santa Isabel y su conexión con el puente de la Esperanza, y actualmente su papel es el de espacio residual que solo sirve para aparcamiento de vehículos en superficie.
8.5.   El edificio de calle Hoyo de Esparteros 1 ha quedado descontextualizado en la trama urbana, perdiéndose su valor de posición y gran parte de los valores que pudo tener en algún momento, entrando en contradicción con la trama urbana actual.
Los contra argumentos presentados por la plataforma de defensa del Patrimonio Histórico de Málaga son estos:

EL Plan Especial de Protección y Reforma Interior “PEPRI-Centro” es un Plan Especial (en adelante: PE) definido por la legislación vigente en materia de Ordenación Territorial y de Patrimonio Histórico, cuya redacción viene impuesta por la inclusión en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz de un sector de la ciudad, en calidad de Bien de Interés Cultural por sus valores Históricos y Artísticos de Conjunto (en adelante: BICCHAM). En consecuencia, para resolver un problema de “ordenación inadecuada” [1.1], que alegan no poder acometerla sin realizar una modificación del PE [6.2 / 6.3], la Reforma Interior no puede primarse relegando a un segundo plano la Protección, pues ello implicaría contradecir la causa primera que ha originado la existencia misma de dicho PE.

Toda potestad administrativa, aun discrecional, consta de una serie de elementos reglados entre los que indefectiblemente se encuentra la finalidad. Por tanto, en la modificación del PE la finalidad de Protección debe acogerse, al menos a un mismo nivel que la finalidad de Reforma Interior. Sin embargo, el Ayuntamiento de Málaga y la Junta de Andalucía, de forma arbitraria –algo prohibido Constitucionalmente–, han obviado esta cuestión del debido equilibrio entre la finalidad de Protección y la finalidad de Reforma Interior, que se vinculan inseparablemente en este PE.

Es un hecho que con esta modificación del PE no se ha protegido la morfología del BICCHAM protegido [6.1], pues se ha autorizado una reforma “traumática” [4.1 / 8.2] que modifica la trama urbana heredada de los siglos XVIII y XIX; que duplica la volumetría predefinida [7.3.]; y que conlleva la demolición [7.4] de un edificio protegido por sus especiales valores históricos y artísticos [6.3].

Esta modificación del PE no sólo es incompatible con la protección de los valores del BICCHAM protegido, sino que ha sido adoptada apriorísticamente por el Ayuntamiento de Málaga, obviando los principios de proporcionalidad y mínima intervención que se le ha de exigir a la Administración.

La administración reduce a dos únicas posibilidades la intervención en el sector urbano de referencia:
1.     Mantener la Normativa vigente sin necesidad de modificarla, conservando la trama urbana histórica, así como manteniendo invariable la situación volumétrica predefinida.
2.     Modificar la Normativa vigente para poder realizar una reforma “traumática” [4.1 / 8.2] que implica reordenar la trama urbana histórica protegida del BICCHAM, duplicar la altura predefinida para el sector, y legalizar la demolición de un edificio incluido en el Catálogo de Protecciones.

No se ha actuado con la debida diligencia al no realizar el estudio de las distintas soluciones técnicas posibles, que no se pueden reducir exclusivamente a solo dos. Tampoco se ha motivado adecuadamente la elección de la solución definitiva de entre las posibles. Y más aún: las Administraciones implicadas, justifican la modificación del PE con una serie de argumentos que desvirtúan precisamente la filosofía que define al BICCHAM.
La supuesta “carencia de orden” [2.1] es precisamente uno de los rasgos distintivos de la ciudad histórica, conformada por la evolución durante siglos y, por tanto, no puede provocar una “visualización inadecuada” [3.2] ni ser una motivación adecuada para alterar de forma “traumática” [4.1 / 8.2] el carácter del BICCHAM [6.1], precisamente protegido por su carácter Histórico.

Si siguen quedando pendientes de recomposición ciertas piezas del tejido urbano [2.4 / 5.1], así como espacios vacantes de edificación [2.3 / 5.2] o que precisan reelaboración [2.2] para “propiciar la recuperación de la continuidad de la fachada urbana inacabada” por la vía de “regularizar cornisas” [2.2 / 4.2 / 8.1], existen numerosas posibilidades técnicas para lograrlo, sin por ello hacer desaparecer la trama urbana de los siglos XVIII y XIX [4.1], ni demoler [7.4] un edificio histórico protegido por sus valores históricos y artísticos.

De hecho, Ayuntamiento de Málaga y Junta de Andalucía han desatendido su deber de protección efectiva del BICCHAM protegido [6.1]. Prueba de ello es que en el sector urbano de referencia se han producido una serie consecutiva de incendios fortuitos (en 1986, 2005, 2009, 2010) que condujeron a la demolición final de cuatro de los ocho edificios que componían el sector. Y otros dos edificios se dejaron llevar a la ruina, incumpliendo el deber de conservación, y cuya demolición es la que genera los referidos “vacíos” [2.3 / 5.5]; no pudiendo considerarse adecuado obviar esta causalidad a la hora de analizar el sector urbano de referencia.

En el BICCHAM protegido no puede ser necesario “completar la conformación morfológica de la trama urbana” [2.3 / 4.1 / 5.2], ya que dicha trama urbana está consolidada precisamente por el paso de los siglos. Alterarla traumáticamente [4.1 / 8.2] no es proteger dicho carácter histórico, sino al contrario. Tampoco se ha justificado suficientemente que dicha alteración [4.1] sea la única posibilidad de lograr una ordenación adecuada [3.1], existiendo otras muchas soluciones técnicamente viables, más respetuosas con el carácter del BICCHAM protegido [6.1].

Si la asignación de alturas propuesta desde el planeamiento vigente se encuentra “alejada de la realidad volumétrica existente” [8.2], es por la presencia de dos edificios en situación de “fuera de ordenanza” [2.5], construidos en las décadas de 1960 y 1970, y que tomar dichos inmuebles como justificación para duplicar la altura permitida hasta entonces por el PEPRI-Centro es –atendiendo a las reglas de la lógica del criterio humano–, difícilmente entendible y, bajo ningún concepto, puede ser entendida como una medida de protección del BICCHAM protegido. Y que si en el entorno existen edificaciones que no responden a la ciudad tradicional [2.5], ello no significa necesariamente que el Pasillo de Atocha haya perdido “el valor patrimonial y cualitativo que pudo tener en algún momento” [8.3], sino que exclusivamente significa que existen edificios en situación de “fuera de Ordenanza” y que, en consecuencia, según marca la Normativa vigente, habrá de esperarse a que sus estructuras devengan en inhabitables para proceder a su demolición y restituir una tipología acorde con los volúmenes predefinidos en el BICCHAM protegido.

Para mejorar la conexión viaria y ampliar el espacio peatonal [5.3 / 5.4] no es imprescindible modificar el trazado viario [7.1], existiendo soluciones técnicas menos "traumáticas" [4.1 / 8.2] para lograrlo. De este modo, si una calle del BICCHAM protegido ha perdido protagonismo en cuanto a su intensidad de tráfico motorizado, y que si en vez de como arteria conectora sirve como espacio de aparcamiento en superficie, [8.4] ello nunca puede ser justificación suficiente para hacer desaparecer dicha calle, pues la misma existe desde los siglos XVIII y XIX, y la intensidad del tráfico motorizado no puede ser motivo para alterar la trama urbana histórica [4.1], que es precisamente una de las peculiaridades especialmente protegidas con la declaración del BICCHAM.

El edificio de calle Hoyo de Esparteros 1 conserva, sin haberlos perdido, los mismos valores históricos y artísticos por los que fue incluido en el referido Catálogo [6.3]. No está incluido en el Registro Municipal de Solares y Edificaciones Ruinosas. Tampoco existe informe técnico de ruina. Si la apariencia del edificio de calle Hoyo de Esparteros 1 refleja un aspecto de normal deterioro, es debido al incumplimiento del deber de mantenimiento adecuado, tanto por parte de la propiedad como por parte de la administración competente, que tiene asignado un deber subsidiario; quedando este trascendente elemento de causalidad excluido de la información técnica de motivación de la modificación del PE.

Dicho edificio, sujeto a protección arquitectónica de nivel II según la clasificación municipal, posee valores históricos y artísticos adicionales, superiores a los recogidos en el Catálogo, información que las administraciones municipal y autonómica competentes no han incorporado a la ficha correspondiente en el referido Catálogo, que contiene imprecisiones y omisiones de especial trascendencia por su importancia y relevancia de carácter histórico y artístico. Esta información, publicada en el año 2009 por el doctor en Historia del Arte de la Universidad de Málaga, Sr. D. Antonio Jesús Santana Guzmán («La Mundial, último testigo del pasado burgués del Hoyo de Esparteros»), no consta en la ficha de protección del edificio en el referido Catálogo, por omisión de las administraciones municipal y autonómica, a las cuales se ha hecho llegar esta información de manera reiterada desde el año 2010, pero que no han llegado nunca a incorporar con la debida diligencia al Catálogo.

Sobre la exclusión del edificio de referencia del Catálogo de Protecciones, la cuestión más relevante es que reiteradas sentencias del Tribunal Supremo (STS 3183/2010 y otras) determinan que la descatalogación de edificios protegidos no puede estar sujeta a razones de oportunidad, ya que el grado de protección que debe otorgarse a los edificios, aunque no merezcan el calificativo de singulares, no es discrecional, sino que viene impuesto por las propias características de los elementos merecedores de protección que requiere que sea aquel nivel que resulte más idóneo al fin pretendido por la Ley, que no es otro que preservar y conservar el patrimonio artístico y cultural; y que la catalogación tiene un carácter reglado y que la preservación del patrimonio artístico y cultural español no puede quedar a merced de cualquier contingencia, cual es la obtención de un concreto equipamiento público o privado, incluso por muy necesario que pudiera ser.

De este modo, la retirada de edificio de referencia del Catálogo de Protecciones, es un acto administrativo nulo de pleno derecho, no sometido a prescripción ni caducidad, y cuya ineficacia inmediata e intrínseca no requiere previa impugnación. Y tal nulidad implica necesariamente la invalidez e ineficacia del resto de actos realizados a partir del primero, debiendo todo ello dictarse de oficio.

Por otra parte, el edificio de calle Hoyo de Esparteros número 1 no ha quedado “descontextualizado en la trama urbana” [8.5]. En todo caso son los solares adyacentes los que están “descontextualizados”; y ello tiene solución: construir respetando la tipología y altura definidas por el PEPRI-Centro. La existencia de dichos solares tampoco merma en modo alguno los valores históricos y artísticos que le hicieron merecedor de protección [6.3.], ni le hace “perder su valor de posición” [8.5], ni le hace “entrar en contradicción con la trama urbana actual” [8.5], pues la trama urbana actual es exactamente la misma desde el último cuarto del siglo XIX. Y si algo entra en contradicción con la trama urbana es la desproporcionada volumetría del nuevo edificio hotelero proyectado, hasta el punto de que para su construcción ha de eliminarse el trazado viario de los siglos XVIII y XIX.

El Ayuntamiento de Málaga y la Junta de Andalucía se amparan precisamente en la misma filosofía de los articulados que se refieren a las sustituciones excepcionales de inmuebles (art. 31.2 LPHA 14/2007), en la medida en que “contribuyan a la conservación general del carácter del conjunto” y con ello justifica la demolición de un edificio histórico [7.4] y nuevas edificaciones y reparcelaciones y alteraciones de la trama urbana histórica [4.1].

Las determinaciones del PEPRI-Centro consistentes en modificación de alineaciones, alteraciones de la edificabilidad y demás actuaciones, vedadas en general por la normativa de protección de Patrimonio Histórico, no contribuyen a la mejor conservación general del conjunto, entendido éste como el definido por los valores del BICCHAM, sino que únicamente están al servicio de la consecución de una determinada solución de política urbanística.

La modificación del PEPRI-Centro no responde a las características esenciales del propio PEPRI-Centro, en cuanto se refiere a la protección debida al BICCHAM, sino que ha sido elaborado con el objetivo específico de hacer realidad el proyecto de hotel, marginando la realidad de la existencia de dicha figura de protección de la ciudad histórica y siguiendo en exclusiva los modelos de nueva creación de ciudad.

Las determinaciones de la modificación del PEPRI-Centro suponen una alteración del BICCHAM que desfigura un sector del mismo, hasta el punto de hacer perder a éste su propio carácter, como es su peculiar trama de adiciones sucesivas a lo largo de los siglos en el borde del río, en beneficio de una determinada opción de trazado urbanístico (desaparición de una calle y reparcelaciones para la construcción de un edificio macizo de 40 metros de ancho y 50 metros de altura), claramente incompatible con la protección del BICCHAM. Para mejor comprender las dimensiones del edificio incomprensiblemente autorizado, baste señalar que este nuevo inmueble presenta un volumen dieciséis veces superior al edificio histórico irregularmente desprotegido y que ahora se pretende demoler [7.4].

Se ha primado la reforma y no se han estudiado posibilidades más respetuosas con la protección, justificándolo en la supuesta inviabilidad del desarrollo hotelero [6.2 / 7.2 / 7.3] si no se lleva a cabo la modificación del PE, algo absolutamente erróneo, bastando un somero análisis de los datos oficiales de la Dirección General del Catastro para demostrar la falta de solidez argumental. Así, de acuerdo con dicha fuente, siete de los doce hoteles existentes en la “almendra” central (núcleo más antiguo del BICCHAM) poseen superficies promedio de 1.500 m2-2.500 m2, por lo que no se ha podido demostrar la imposibilidad ni la inviabilidad de un desarrollo hotelero de menor superficie edificada [6.2 / 7.2 / 7.3]. Al contrario: de las dos manzanas del sector urbano afectado en Hoyo de Esparteros y Pasillo de Atocha, la occidental podría sumar sin problema 5.000 m2 de techo edificable, superficie más que suficiente para dar cabida a un proyecto hotelero que se situaría entre los cinco más grandes de la “almendra”. E incluso ambas manzanas podrían conectarse, mediante “puente aéreo” arquitectónico, respetando la integridad del Pasillo de Atocha; con lo que, sumando los 2.750 m2 de techo edificable que podría tener sin problema la manzana oriental, se convertiría en el tercer hotel en tamaño de la “almendra”. Y ello sin necesidad de alterar la trama urbana histórica [4.1] ni demoler [7.4] el edificio histórico irregularmente desprotegido, que podría perfectamente quedar integrado en el proyecto, aportando un gran valor añadido, precisamente por su carácter Histórico-Artístico.

Según lo expuesto, el plan impulsado por el Ayuntamiento persigue concretamente la imposición de un modelo arquitectónico no respetuoso con la ciudad histórica “tradicional” -sujeto último de la protección del BICCHAM-, que exige duplicar la altura predefinida en el PE y alterar de forma irreparable [4.1] la trama urbana de los siglos XVIII y XIX.

La modificación del PE se ha de configurar como un instrumento que suponga una eficaz contribución a la mejor protección del BICCHAM, pero la  lectura detenida de la documentación del expediente de tramitación, hace ver que su aplicación conllevaría una valoración negativa con respecto a la protección del patrimonio cultural, y que vulnera los principios fundamentales sobre los Planes Especiales de legislación estatal y autónoma al respecto.

Además, resulta manifiesta la incompatibilidad de dos acciones simultáneas: de un lado la protección del BICCHAM, y de otro la alteración “traumática” [4.1 / 8.2] de la trama urbana histórica [4.1] y la demolición [7.4] del edificio histórico irregularmente excluido del Catálogo de protecciones [6.3].

Por todo lo expuesto, la modificación del PEPRI-Centro contribuye al deterioro del BICCHAM y agrava la desfiguración de aquellos valores que sí motivaron su protección e inscripción en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz [6.1].

En conclusión: atendiendo a la Ley 16/1985, de Patrimonio Histórico Español, en su artículo 4, la aplicación de la referida modificación del PEPRI-Centro conllevaría el expolio del BICCHAM. Y atendiendo al Código Civil (art. 6.3), la exclusión del Catálogo de Protecciones del edificio de Calle Hoyo de Esparteros 1, es un acto nulo de pleno derecho, por contravenir el marco jurídico de rango superior.

Sobre la autoridad que omitiera a sabiendas este deber, permitiendo de forma directa o indirecta que el referido edificio histórico sea demolido, recaerán las responsabilidades civiles y/o penales que correspondan.

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